“Y sin embargo, ¡sería tan bello crear una sola cosa bella y extasiarse para siempre en su contemplación! Seríamos así los autores de un único poema, que para nosotros tendría un valor incomparable. Lo habríamos pulido y retocado: y hecho de él una capilla de todas nuestras emociones; una obra maestra para nuestra vida que es una obra maestra. Habríamos engarzado en él las palabras más preciosas y raras, las más evocadoras y justas. Habríamos hecho de él una letanía que repetiríamos para nosotros a todas horas para saludar el alba y para despedir al ocaso. Y no nos importaría que nos quebrasen las manos ni nos cegasen con tizones rojos. Habríamos hecho ya nuestra obra definitiva: y cada día, la renovaríamos y cuidaríamos como una cabellera. Y sería bello tener así esta obra única: y arrullados por esta única música, cada día más fina y llena de sentido, irnos en la madrugada de nuestra vida, cantando, como esos hombres que costean en la noche, las orillas del mar…”
- Rafael Cansinos Asséns (1882-1964)